[Review] Pokémon Sol y Luna: Capítulo 7

¡Alola, Entrenadores de Pokémon Alpha!

El anime de Pokémon ha dado un vuelco radical en cuanto a estilo. En la temporada Pokémon XYZ, el anime poseía un estilo serio y maduro con algunos elementos épicos. Estas características, en el anime de Pokémon Sol y Luna no están presentes. Pues se nos muestra como un anime de estilo desenfadado, plagado de interrupciones cómicas y una elaboración menor del trazado, que se contrarresta con un gran dinamismo. Tampoco se puede determinar que el anime basado en la región de Alola sea totalmente carente de escenas épicas y de gran intensidad, pues la aparición de Tapu Koko ha sido sublime, y probablemente haya combates serios que nos ofrezcan gran entretenimiento, ¡pero eso ya lo juzgaremos en esta página web!


El capítulo 7 de Pokémon Sol y Luna forman parte del trío de episodios que se han emitido para presentar a los iniciales, en este caso, se nos ha mostrado la historia de Litten.

El capítulo empieza con Ash y su delicioso sándwich. El camina tranquilamente por la calle cuando de pronto se encuentra con un Litten callejero. Este lindo Pokémon, como todos los que están abandonados por la ciudad, se dedica a pedir comida a los viandantes haciendo gala de sus encantos. Ash, dispuesto a darle una pequeña porción del sándwich, es engañado por Litten, que se lleva la porción más grande.

Para su desgracia, de nada le va a servir el robo del día, pues se encuentra con un Persian forma Alola que le intenta quitar la comida que portaba entre los dientes. De tal pelea, el trozo de sándwich resulta carbonizado, y cada Pokémon se marcha por su lado.

La historia del pícaro Litten no termina aquí. Ash se empeña en capturarlo, y moverá cielo y tierra para encontrarlo. Aunque para ese entonces, Litten se encontraba en un restaurante, cerca de la mesa en la cual estaba comiendo el Team Rocket. ¿Podéis adivinar qué pasó a continuación?, ¡Sí, de la mesa del Jessie, James y Meowth, nuestro pequeño Litten una porción de fruta se llevó! Mientras huía de las garras del gato de Kanto, fue a otro lugar en el que solía obtener comida con bastante éxito, al mercado de la anciana. Como hemos podido apreciar en anteriores capítulos, la anciana del mercado suele compartir sus productos con los Pokémon, pues se basa en la filosofía de ”Compartir lo que la naturaleza da” tan popular en la región de Alola. En ese mismo punto, Ash se vuelve a encontrar con Litten, y éste se vuelve a escapar.

La percepción que tenemos de Litten cambia cuando lo vemos regresar a su hogar, una casa abandonada y casi derruida en la cual se encuentra el anciano Stoutland, que apenas puede valerse por sí mismo. El vínculo que enlaza a ambos Pokémon es bastante fuerte, y por ello Litten trae comida a Stoutland, y éste último enseña a Litten a combatir. Me gustaría señalar que en la escena en la cual el anciano enseña a combatir al joven aprendiz, podemos escuchar la canción de Meloetta. A continuación, se nos muestra un enternecedor sueño de Litten, que vuela a lomos de Stoutland, como si éste fuese el dragón protagonista de La historia interminable. El sueño deja de ser tan hermoso cuando se convierte en una pesadilla con la insinuada muerte de su viejo amigo.

Al día siguiente, Litten continúa con su rutina de robos, que el espectador puede encontrar comprensibles. De nuevo, se encuentra con Persian  mientras portaba en su boca una Baya Zidra y de nuevo, es atacado. Sólo que esta vez, resulta tan gravemente herido que no puede caminar. Ash, el héroe de marras, lo salva y lo lleva al Centro Pokémon, aunque éste opone algo de resistencia debido a su naturaleza taciturna. Una vez es sanado, se le instala en el cuerpo un collar Heliolisk -isabelino- para que no pueda lamerse las heridas. Esa noche, duerme en casa del Profesor Kukui. Por compasión, Ash le quita el collar isabelino al gato malherido, y éste último aprovecha para escapar con su baya mientras los humanos duermen.

Ash no tardará en darse cuenta de lo sucedido, pues es él quien le abre la puerta en un estado cercano al sonambulismo, y correrá tras él. Finalmente, ambos llegan a la casa abandonada, y Litten entrega la Baya Zidra al anciano Stoutland. En ese tierno momento, Ash comprende que Litten debe permanecer junto a su amigo, y que no siempre puede capturar a tantos Pokémon como desee. En ese instante, aparece el malvado Persian. ¡Pero esta vez, Litten demostrará a su viejo maestro de lo que es capaz y espantará bien calentito al malvado gamberro!

Al día siguiente, Ash regresa a la casa de Stoutland y Litten con grandes cantidades de comida. Pero en la casa abandonada, no hay ningún Pokémon. Entonces, nuestro protagonista regresa al mercado de la anciana, la cual sirve una baya. De pronto, aparece Litten, atraído por el delicioso aroma de la misma. Tras alimentarse, Litten se marcha, en tanto que Ash se halla anonadado.

¿Por qué Litten se marchó de la casa abandonada? ¿Dónde está Stoutland, que ni siquiera se vale por sí mismo? ¿Se habrán mudado ambos ante el descubrimiento de su hogar? ¿Habrán tomado ambos su propio camino, aun no valiéndose por sí mismo el anciano Stoutland? ¿O será que Stoutland ha muerto, tal y como se refleja en el sueño de Litten?

 

Sin duda, es un episodio conmovedor, en el cual se presentan ciertas curiosidades:

  • El collar de la anciana se asemeja al símbolo que tiene Litten en la cabeza.
  • La campana del colegio se asemeja a un Bronzong.

 

¡Nos despedimos con tres GIF!